
Tic, tac…tic, tac…avanza el reloj…aquel sonido diminuto en el des bordador silencio de mi habitación me despertó luego de una noche llena de alcohol…el sol había salido con fulgor e iluminaba mi rostro embarrado de maquillaje…estaba semidesnudo …tirado en el suelo…empapado de vomito…pero a pesar de ese estado, todo lo percibía con una sensación apaciguada…había olvidado que rechace a Miguel…porque me presento a su actual enamorada…y luego de ese suceso quería tener relaciones conmigo no se lo permití…había olvidado que estuve escribiendo y llenando paginas con el nombre de Brandon…escuchando música melodiosamente calmada…olvide que me tome dos botellas de vodka solo…hasta el extremo de amanecer con el cuerpo en ronchado de la intoxicación que al parecer fue por causa de tanto alcohol…olvide que mi hermano está preso …que me ultrajaron…que me rompieron el corazón…que estoy enamorado de mi amigo…que me gusta juntar parejas…aunque no pueda hacer lo mismo conmigo…que me deprimo antes de recostarme a dormir…que tengo pesadillas de mi niñez…que no me gusta comer…porque siento las ganas de expulsarlo…me doy asco…estoy inestable y fuera del límite de la cordura…¿creerás que soy una mierda total? Pero no es cierto…luego de ver mi cuerpo hecho un asco…me pare me di un frio baño…me puse mis prendas mas coloridas, un polo verde claro, pantalón blanco, sombrero verde y zapatillas cremas…tenía ganas de ser feliz…tenía ganas de bailar…sin algún tipo de estimulante…tenía ganas de salir al parque en esta tarde dibujada de colores pintorescos y alumbrada por un maravilloso rayo solar…por un momento dije ¡basta! De autodestruirme, de sacrificios, melodramas, lágrimas, suplicas, sangre, estrés, malos recuerdos, celos, envidia y ¡basta! De ser tan idiota…así…con una sonrisa inquietante me dirigí a la cocina cogí una manzana la mas roja y grande...Monte a mi bicicleta…y fui en dirección a ese parque frondoso y llena de pureza ambiental…
Baje de mi vehículo de dos ruedas…el césped estaba vacío era exactamente lo que quería…me puse el audífono y empecé a escuchar la canción 1234 de Feist…saltaba…corría…mientras el one, two, three, four resonaba en mis oídos…sentí que era libre que no importaba quien estuviera observándome, juzgándome , señalándome y que hoy tenia las ganas de ser feliz…que quería a pesar de las circunstancias olvidar toda la mierda que me debilita el cerebro…que condena mi espíritu a un encierro corporal …que no me deja ser venturoso…ahora siento que mi corazón está cambiando…que mi visión se está purificando…
-Hola joven…-se acerco un anciano…-si señor ¿Qué desea?-interrogue…-ver tu rostro…-dijo con una sonrisa…-ya lo está viendo…- extrañado respondí-si lose…pero yo siempre vengo a este parque…y siempre te he visto pasar…siempre con una mirada desorientada…a veces con lagrimas en los ojos…y el borde de tus ojos siempre están pintados de negro…ese color se desplaza por todo tu rostro …una vez de vi caer…no me acerque porque había un joven que te cuidaba…luego otro día te vi dar vueltas en la oscuridad no sabias donde te dirigías siempre regresabas hacia el mismo lugar…pero esta vez no eres…aquel ensombrecido muchacho que pedía auxilio…hoy te veo como siempre deberías de estar…iluminado por el sol…tu corazón esta delineado por un arcoíris…no dejes que la noche cubra tu día…no dejes que el lado oscuro de tu corazón gane la batalla al lado cándido del mismo…eres especial…y me he dado cuenta desde la primera vez que te vi…tu no perteneces a este lugar…tú te tienes que ir…y seguir al sol…-pronuncio con una sonrisa honesta…entonces un viento fuerte hizo volar a mi sombrero fui en busca de él y al volver ya no se encontraba aquel anciano…pero algo tenía en claro que había encontrado mi destino…y para llegar a él…tenía que seguir al sol…por hoy cierro esta puerta.
POR:
CESAR VILLON
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